Casi es de madrugada y se oyen los pájaros en su concierto de bienvenida al sol.
Camino por un bosque y ese olor a tierra mojada invade mis pulmones.
No puedo evitar el querer volverme polvo, parte de ese ecosistema,
exudar savia de mis poros, caracoles en mi cabello,
volverme una con el árbol, sacar raíces de mis manos.
Y sigo invocando ese aroma a humedad, materia orgánica, perfume y sal.
Me acuesto en la tierra esperando que invadan mi cuerpo,
me tomen como una rehen,
esperando a que me salgan escamas.
Fusionarme con el sustrato, explotar mi condición natural, orgánica, saprofítca,
inmersa en ese ciclo de burbujas de aire.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario