No puedo evitar ponerme nerviosa,
Olas de azabache se enredan en mi cuello,
poco a poco me enrollan,
me cubren, me aprietan, me ahogan,
un abrazo mortal,
como una anaconda lo hace con su presa,
pero no tengo miedo,
me agrada esa presión, esa claustrofobia,
sólo de él la permito,
la disfruto.
Y pienso lo tan perdida que me encuentro...
2 comentarios:
¿Puedo plagiarlo?
Puedes hacerlo... pero siempre será mío...
Publicar un comentario